
Venezuela y China suscribieron hoy un convenio de desarrollo del satélite Simón Bolívar, que el país sudamericano usará con fines pacíficos para garantizar su soberanía en el sector de telecomunicaciones.
La protocolización del satélite se realizó en Caracas en un acto realizado en el palacio presidencial con la asistencia del mandatario venezolano, Hugo Chávez, representantes de la empresa Muralla China y autoridades de ambos gobiernos.
"Bueno, ya comenzamos, 90 venezolanos viajarán a China, para recibir capacitación allá, los venezolanos vamos a participar en el diseño y fabricación. No hay secretos de China en este proyecto para Venezuela", comentó Chávez durante el acto.
En total, serán 90 los técnicos venezolanos: 15 cursarán doctorado y 15 maestría en diversas áreas aeroespaciales vinculadas a la fabricación de plataformas satelitales, además de 60 personas capacitadas en control de órbita y manejo de tráfico.
"No se trata de que China haga el satélite, lo lance y luego lo maneje; no sería nuestro. Por eso los venezolanos vamos a participar en el diseño, fabricación, seguimiento y acompañamiento del proyecto satelital en todas sus etapas", aseguró.
El satélite, con una vida estimada de 15 años, permitirá la cobertura en telecomunicaciones a lo largo de país, incluyendo áreas poco pobladas que hasta ahora no cuentan con sistemas de comunicaciones comerciales.
El jefe de Estado destacó el impacto social y económico que representa la puesta en marcha del proyecto para Venezuela, pues le servirá para el desarrollo de la telemedicina, la educación, la integración de redes telefónicas, entre otras funciones.
El gobierno venezolano ha dicho que el satélite está pensado con propósitos pacíficos y podría ayudar en la detección temprana de desastres naturales, así como le permitirá transmitir los programas educativos y otras informaciones.
Chávez, tras criticar al Area de Libre Comercio (ALCA), sostuvo que la ciencia es útil y necesaria para el desarrollo integral; la que se necesita para impulsar la independencia y soberanía de Venezuela, país que tendrá el satélite en órbita en 2008.
Con el ALCA hubiera sido imposible establecer una cooperación como la de China y Venezuela para desarrollar el satélite, porque estaría en contra de los intereses hegemónicos y de dominación que plantea, aseguró.
El presidente pidió a la ministra de Ciencia y Tecnología, Yadira Córdova, informar a la población venezolana, de 26 millones de habitantes, el impacto que tendrá el satélite venezolano a favor de las comunidades que no tienen acceso a la tecnología.
El proyecto incluye la formación y posterior incorporación de los venezolanos en el proceso de fabricación, lanzamiento, desplazamiento a posición orbital final y en la fase de operación tanto de mantenimiento de órbita como en manejo de tráfico.
El satélite le permitirá a Venezuela el control de la comunicación entre representantes de alto Gobierno, militares, acceso con telefonía e Internet, acceso de radio y televisión a las poblaciones más remotas de Venezuela.
El embajador René Arreaza, jefe de la comisión presidencial para el uso pacífico del espacio, ha dicho que el satélite venezolano se ubicará en la órbita 82.7 y contará con 24 bandas.
China prometió a Venezuela ayuda técnica y económica para ortalecer la producción agrícola, construir viviendas y poner en marcha una empresa de telecomunicaciones, que incluye la venta y colocación en órbita del satélite, a cambio de petróleo.
El satélite podrá ser utilizado en proyectos de comunicación con fines sociales de otros países latinoamericanos, dijo hoy la ministra de Ciencia y Tecnología, Yadira Córdova.
Al término de 2004, la balanza comercial de Venezuela y China sumó 1,333 millones de dólares, de los cuales 738 millones de dólares corresponden a exportación venezolana, y el resto de 595 millones de dólares a importación.
Durante el gobierno de Chávez, Venezuela, considerado quinto exportador mundial de crudo, ha firmado con China una serie de memorandos de entendimiento y cartas de intención en los sectores de telecomunicación, infraestructura, y tecnología.
La cooperación amistosa entre ambas naciones se aceleró en todos los terrenos desde 2001, año en que China y Venezuela establecieron una relación de asociación estratégica para el desarrollo común, según el vicepresidente chino, Zeng Qinghong.
El producto interno bruto venezolano avanzó 9.3 por ciento en el primer semestre del año, con expectativas de culminar el año con un crecimiento de entre 5 y 8 por ciento, y una estimada tasa de inflación de 15 por ciento. Fin
(Xinhuanet) |